Páginas que no se indexan
Google rastrea la web, pero determinadas URL estratégicas no aparecen en los resultados.
Una web puede tener buenos contenidos y, aun así, perder visibilidad si Google encuentra problemas para rastrearla, indexarla o procesarla correctamente.
Analizo la base técnica de tu web para localizar errores, priorizar los que realmente afectan al proyecto y aplicar o coordinar las correcciones necesarias.
Muchos errores técnicos no son evidentes a simple vista. Una página puede funcionar aparentemente bien para el usuario y, sin embargo, presentar dificultades para Google.
Google rastrea la web, pero determinadas URL estratégicas no aparecen en los resultados.
Aumentan las páginas excluidas, los problemas de canonical o los errores relacionados con el servidor.
Migraciones, rediseños o modificaciones de URL provocan pérdida de visibilidad.
El contenido tarda en mostrarse o la página presenta problemas de interacción y estabilidad.
Aparecen errores 404, cadenas de redirección, bucles o destinos incorrectos.
Las páginas importantes quedan demasiado profundas o reciben pocos enlaces internos.
El objetivo no es corregir todo lo que marque una herramienta. Es identificar qué problemas técnicos están afectando realmente a las páginas importantes.
El SEO técnico reúne las mejoras que permiten a los buscadores descubrir, rastrear, interpretar e indexar correctamente las páginas de una web.
No sustituye al contenido ni a la estrategia SEO, pero crea la base necesaria para que las páginas importantes puedan competir en condiciones adecuadas.
Google debe poder acceder a las páginas importantes y recorrer la web sin bloqueos innecesarios.
Las URL estratégicas deben poder entrar correctamente en el índice y evitar señales contradictorias.
La web debe cargar de forma rápida, estable y eficiente para usuarios y buscadores.
Las páginas importantes deben estar conectadas y accesibles dentro de una estructura coherente.
Cada web tiene problemas distintos. La revisión técnica se adapta al tamaño, la tecnología y el estado del proyecto.
Robots.txt, sitemap XML, noindex, cobertura de Search Console y posibles bloqueos.
Profundidad, páginas huérfanas, jerarquía, navegación y distribución interna.
404, redirecciones 301, cadenas, bucles, enlaces rotos y destinos incorrectos.
Versiones alternativas, parámetros, filtros y señales contradictorias.
LCP, CLS, INP, imágenes, scripts, CSS, caché y principales cuellos de botella.
Schema, marcado existente, errores de validación y entidades relevantes.
No es necesario esperar a perder tráfico. Hay situaciones donde una revisión preventiva puede evitar problemas importantes.
Servicios, categorías o productos publicados que no consiguen indexarse o desaparecen del índice.
Crece el número de excluidas, aparecen problemas de canonical o errores del servidor.
Cambios de dominio, estructura, URL, tema o plataforma que pueden afectar al tráfico.
Las páginas tardan demasiado en cargar o presentan problemas de interacción y estabilidad.
Ecommerce, buscadores internos y parámetros que pueden generar duplicidades innecesarias.
Antes de eliminar páginas, reorganizar categorías o modificar muchas URL.
Una revisión técnica es especialmente útil antes de una migración y después de cualquier cambio importante que pueda afectar a las URL o a la forma en la que Google recorre la web.
Diagnosticar, priorizar, corregir y validar antes de pasar al siguiente bloque de mejoras.
Reviso rastreo, indexación, respuestas del servidor, arquitectura, redirecciones, canónicos, sitemap, rendimiento y datos estructurados.
Resultado: mapa inicial de incidencias.Separo bloqueos críticos, incidencias importantes y optimizaciones secundarias según gravedad y valor de las páginas afectadas.
Resultado: plan de acción ordenado.Según el proyecto, realizo los ajustes directamente o preparo instrucciones claras para desarrollo, hosting u otros proveedores.
Resultado: cambios técnicos implementados.Vuelvo a rastrear las páginas afectadas y reviso códigos de respuesta, indexabilidad, redirecciones y posibles efectos secundarios.
Resultado: correcciones verificadas.
Algunos cambios relacionados con indexación necesitan que Google vuelva a rastrear y procesar las páginas, por lo que puede ser necesario realizar seguimiento posterior en Search Console.
Una web puede fallar en la base técnica, en el contenido o en ambos niveles.
Se centra en cómo Google accede, rastrea, procesa e indexa las URL.
Se centra en qué comunica cada página y para qué búsquedas debe competir.
Las herramientas pueden detectar decenas o cientos de avisos, pero no todos afectan de la misma manera a una web.
Mi trabajo consiste en interpretar esos datos, comprobar cómo afectan a las páginas importantes y establecer qué conviene solucionar primero.
No por número de errores.
Tema, plugins, caché, configuración SEO y posibles conflictos.
Aplico los ajustes posibles o coordino las acciones necesarias.
Compruebo que los cambios funcionan y no generan nuevas incidencias.
Es una revisión del funcionamiento técnico de la web para detectar problemas relacionados con rastreo, indexación, rendimiento, arquitectura, redirecciones, canónicos, sitemap, robots.txt y datos estructurados.
El objetivo es identificar qué incidencias afectan realmente a las páginas importantes y establecer un orden de actuación.
Puede ser recomendable cuando existen páginas que no se indexan, errores en Search Console, caídas tras una migración, problemas de velocidad, enlaces rotos, redirecciones incorrectas o una arquitectura difícil de recorrer.
No. La velocidad y los Core Web Vitals forman parte del SEO técnico, pero también se revisan rastreo, indexación, redirecciones, duplicidades, arquitectura, sitemaps, canónicos y otros elementos.
En muchos proyectos WordPress puedo aplicar directamente ajustes relacionados con plugins SEO, redirecciones, indexación, sitemap, enlazado, caché o configuración general.
Los cambios que afectan al servidor o al desarrollo a medida pueden requerir coordinación con el proveedor correspondiente.
Depende del tipo de modificación y de cuándo Google vuelva a rastrear las páginas afectadas. Algunos cambios son visibles inmediatamente para el usuario, mientras que otros relacionados con indexación necesitan tiempo de procesamiento.
Depende del tamaño y la actividad de la web. Es especialmente recomendable después de migraciones, rediseños, cambios de dominio, modificaciones importantes de URL o actualizaciones técnicas relevantes.
Si existen problemas de rastreo o indexación que impiden que Google procese correctamente las páginas importantes, conviene solucionar primero esos bloqueos.
Si la base técnica funciona correctamente pero el contenido no responde bien a las búsquedas, será necesario trabajar el SEO On Page. En muchos proyectos ambas áreas se complementan.
Revisaré la situación actual para detectar bloqueos, errores y oportunidades de mejora, diferenciando las incidencias críticas de los avisos que no necesitan atención inmediata.