Qué debe incluir un presupuesto de diseño web y cómo comparar propuestas
Dos presupuestos para una misma página web pueden tener precios muy distintos y, aun así, no estar ofreciendo el mismo trabajo. Antes de elegir, conviene revisar el alcance, las funcionalidades, los costes recurrentes, las condiciones y qué ocurrirá después de publicar la web.
Comparar presupuestos de diseño web únicamente por el precio final es una de las formas más fáciles de tomar una decisión equivocada.
Un presupuesto puede parecer más barato porque incluye menos páginas, no contempla la redacción de contenidos, utiliza licencias que después deberás renovar o deja fuera determinadas funcionalidades.
Por eso, antes de contratar, es importante saber qué debe incluir un presupuesto de diseño web y comprobar que todas las propuestas que estás comparando parten realmente del mismo alcance.
El presupuesto debe describir claramente qué proyecto se va a realizar
La primera parte debería dejar claro qué se está presupuestando.
No es lo mismo una web corporativa sencilla que una tienda online, una web con reservas o un proyecto con funcionalidades a medida.
Web corporativa, servicios, ecommerce o desarrollo específico.
Captar clientes, vender, informar, reservar o generar solicitudes.
Páginas, funcionalidades y trabajos incluidos.
Plazos, revisiones, pagos y responsabilidades.
Si la descripción es demasiado genérica, será difícil saber después si determinadas tareas estaban incluidas.
Debe indicar el alcance y el número de páginas incluidas
Expresiones como “web completa” o “página profesional” no definen suficientemente el alcance.
El presupuesto debería especificar qué páginas o tipos de página forman parte del proyecto.
- página de inicio;
- servicios;
- páginas individuales de servicio;
- quiénes somos;
- contacto;
- blog;
- portfolio;
- páginas legales;
- o cualquier plantilla especial.
Esto resulta especialmente importante cuando comparas dos propuestas con precios muy diferentes.
Comprueba qué tipo de diseño está incluido
No todos los servicios de diseño web parten del mismo proceso.
Se parte de una estructura previamente creada y se personaliza para el proyecto.
Se trabajan estructura, estilo y contenidos según las necesidades del cliente.
El proyecto requiere una solución visual o funcional especialmente desarrollada.
No existe una única opción correcta. Lo importante es saber cuál estás contratando.
El diseño responsive debería estar claramente contemplado
La web debe poder utilizarse correctamente en móvil, tablet y escritorio.
Conviene confirmar que la adaptación responsive forma parte del trabajo y no se considera una tarea adicional.
Las funcionalidades deben aparecer expresamente
Una funcionalidad puede cambiar considerablemente el tiempo de desarrollo y el coste del proyecto.
Si necesitas alguna de ellas, debería quedar incluida en el alcance antes de aceptar.
Aclara quién prepara los textos y las imágenes
Este es uno de los puntos que más diferencias genera entre presupuestos aparentemente similares.
Cliente, diseñador, copywriter o servicio adicional.
Fotografías propias, banco de imágenes o producción específica.
También conviene saber si el precio incluye la carga y maquetación del contenido definitivo.
“SEO incluido” debería explicar qué trabajo se realizará
La expresión “SEO incluido” puede significar cosas muy diferentes.
Conviene comprobar si contempla:
- estructura de URLs;
- metatítulos y metadescripciones;
- encabezados correctamente organizados;
- indexabilidad;
- sitemap;
- configuración SEO básica;
- optimización de imágenes;
- o investigación de palabras clave.
El presupuesto debería indicar qué tecnología se utilizará
Saber si la web se desarrollará con WordPress, una plataforma propietaria o una solución a medida es importante para valorar el proyecto a largo plazo.
No solo afecta al desarrollo inicial, sino también al mantenimiento, modificaciones futuras y posibilidad de trabajar con otros profesionales.
Comprueba qué plugins o licencias generan costes recurrentes
Algunas funcionalidades utilizan herramientas con renovación mensual o anual.
El presupuesto debería dejar claro:
- qué licencias son necesarias;
- quién las contrata;
- cuánto cuestan;
- quién las renueva;
- y qué ocurre si dejan de renovarse.
Dominio y hosting: incluidos no significa necesariamente gratuitos
Comprueba si el dominio y el alojamiento están incluidos, durante cuánto tiempo y cuánto costará su renovación.
Quién figura como propietario y quién paga cada año.
Proveedor, recursos y coste después del periodo incluido.
Asegúrate de saber quién será propietario de la web y los accesos
Este punto debería quedar claro antes de iniciar el proyecto.
Una vez abonado el trabajo según las condiciones acordadas, debes saber qué elementos recibirás y qué accesos tendrás.
- administración de WordPress;
- dominio;
- hosting;
- cuentas de analítica;
- Search Console;
- licencias propias del cliente;
- y otros servicios asociados.
El número de revisiones debería estar definido
Los proyectos necesitan correcciones, pero las revisiones ilimitadas pueden convertir un alcance cerrado en algo imposible de gestionar.
El presupuesto debería indicar cuántas rondas de revisión están incluidas y qué se considera un cambio adicional.
Debe existir una referencia de plazo y sus condicionantes
Un plazo de entrega solo puede cumplirse si ambas partes realizan sus tareas a tiempo.
Por eso conviene indicar qué ocurre si el cliente retrasa contenidos, aprobaciones o información necesaria.
La forma de pago debe quedar clara desde el principio
El presupuesto debería indicar:
- precio total;
- impuestos;
- porcentaje inicial;
- pagos intermedios, si existen;
- pago final;
- y posibles costes recurrentes.
Pregunta qué ocurre después de publicar la página web
El proyecto no termina necesariamente el día del lanzamiento.
Debes conocer si existe:
- periodo de garantía para corregir errores;
- soporte técnico;
- formación;
- mantenimiento opcional;
- actualizaciones;
- o tarifas para trabajos posteriores.
Si necesitas delegar estas tareas después del lanzamiento, puedes consultar también nuestro servicio de mantenimiento web .
Un buen presupuesto también debería decir qué NO está incluido
Las exclusiones evitan muchas discusiones posteriores.
Que algo esté excluido no es un problema. El problema es descubrirlo cuando el proyecto ya ha empezado.
Cómo comparar correctamente varios presupuestos de diseño web
Antes de mirar el precio, coloca las propuestas una junto a otra y comprueba si realmente incluyen lo mismo.
Solo después de igualar el alcance tiene sentido comparar precios.
Señales de alerta al revisar un presupuesto web
Precio cerrado sin explicar el alcance.
“Web completa” sin indicar páginas o funcionalidades.
“SEO incluido” sin especificar tareas.
Licencias y renovaciones sin aclarar.
Dominio o cuentas sin explicar quién será el titular.
Sin plazo aproximado de entrega.
Sin definir revisiones o trabajos adicionales.
Mantenimiento obligatorio que no aparece claramente.
10 preguntas que deberías poder responder antes de aceptar
Dudas al comparar presupuestos de diseño web
¿Debo elegir siempre el presupuesto más barato?
No. Primero debes comprobar que todas las propuestas incluyen un alcance equivalente. Un precio inferior puede deberse simplemente a que determinadas tareas, licencias o funcionalidades quedan fuera.
¿Un presupuesto web debería incluir el SEO?
Conviene que contemple una base técnica adecuada, pero el término “SEO” debe estar definido. Una configuración inicial no equivale a un servicio continuado de posicionamiento.
¿El hosting tiene que estar incluido?
No necesariamente. Puede estar incluido o contratarse aparte. Lo importante es conocer qué alojamiento se utilizará, quién lo contratará y cuáles serán sus costes posteriores.
¿Cuántas revisiones debería incluir un proyecto web?
No existe un número universal. Lo importante es que las rondas de revisión y los cambios fuera de alcance estén definidos antes de comenzar.
¿Quién debería ser propietario del dominio?
En una web empresarial conviene que la titularidad del dominio esté correctamente identificada y que el cliente conozca y controle sus accesos.
Compara el alcance antes de comparar el precio
Un buen presupuesto de diseño web debería permitirte entender qué se va a realizar, qué recibirás, cuánto tiempo llevará, qué costes posteriores existirán y qué tareas quedan fuera.
Cuando dos presupuestos tienen precios muy diferentes, no asumas inmediatamente que uno es caro y otro barato: comprueba primero si realmente están ofreciendo el mismo proyecto.
Cuanta más claridad exista antes de comenzar, menos posibilidades habrá de encontrar costes, retrasos o expectativas diferentes durante el desarrollo.
¿Quieres un presupuesto claro para tu nueva página web?
Puedes contarme qué necesita tu proyecto y prepararé una propuesta con el alcance, las funcionalidades y las condiciones claramente definidas.